La escalada del conflicto en Oriente Medio, luego de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha desatado una crisis colateral: el abandono de mascotas. Miles de personas huyen desesperadas de los Emiratos Árabes, dejando a cientos de perros y gatos atados a postes o en cajas sin agua ni comida.
En el paso a Omán prohíben el ingreso con animales, lo que obliga a las familias a dejarlos en el camino para salvar sus vidas.
Grupos de derechos de los animales, como K9 Friends Dubai y The Barking Lot, alertan del aumento de mascotas abandonadas. Mientras que veterinarios denuncian que dueños piden sacrificar animales sanos por no poder pagar el papeleo de traslado o reubicación.
Los refugios están abrumados lidiando con el abandono masivo de animales en el desierto, en las calles, encerrados en casas o atados a cubos de basura.