HIGÜEY, RD. – Con una notable asistencia de feligreses y el tradicional ondear de las palmas, la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia celebró el Domingo de Ramos, marcando formalmente el inicio de la Semana Mayor en la región este y todo el país.
La jornada conmemoró la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, un evento que la comunidad altagraciana recibió con muestras de alegría y esperanza. Durante las celebraciones, se enfatizó que el uso de las palmas representa la proclamación de fe y el reconocimiento espiritual de la figura de Cristo como guía.
Un mensaje que trasciende los muros del templo
En sintonía con el sentir de la Iglesia en Latinoamérica, las reflexiones de este domingo en la Basílica no se limitaron al rito religioso. Se hizo un llamado especial a los presentes para que la devoción de este día se traduzca en acciones concretas:
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Compromiso social: El inicio de la Semana Santa fue propicio para reflexionar sobre la importancia de la paz y la dignidad humana ante los conflictos actuales.
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Fe interior: Se invitó a la comunidad a que «las palmas no solo estén en las manos, sino también en el corazón», promoviendo una semana de perdón y reconciliación.
Expectativas para la Semana Mayor
Con este evento, la Basílica de Higüey se prepara para recibir a miles de peregrinos durante los próximos días, consolidándose como el principal epicentro de fe en la República Dominicana. Las autoridades eclesiásticas instaron a los ciudadanos a vivir este tiempo con «fe, reflexión y amor», acompañando el camino hacia la Pascua de Resurrección.