Este domingo, las comunidades católicas de nuestra zona vivieron una de las jornadas más emotivas del año litúrgico. Con templos llenos y un espíritu de júbilo, se celebró la Eucaristía del Domingo de Resurrección, marcando el cierre de la Semana Santa y el inicio del Tiempo de Pascua.
Luz y renovación en Nuestra Señora del Pilar
En la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, perteneciente a la Zona Pastoral Verón-Punta Cana, la celebración fue un despliegue de solemnidad y alegría. Los fieles se congregaron para proclamar el «¡Resucitó!», en una misa caracterizada por la renovación de las promesas bautismales y un llamado a la unidad familiar en toda la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia.
Jesús Maestro: Una Iglesia viva en el corazón de Bávaro
Por su parte, la Parroquia Jesús Maestro reafirmó su compromiso de servicio con una eucaristía vibrante. La comunidad de Bávaro se hizo presente con una participación masiva, destacando el rol de la iglesia como un faro de guía espiritual en una zona tan dinámica y turística como la nuestra.
«La resurrección no es solo un evento del pasado, es la fuerza que nos impulsa a trabajar hoy por un mejor mañana», fue el mensaje central que resonó en ambos templos.