Moca, Espaillat.— Antes de continuar con la agenda y las responsabilidades que implica dirigir la Policía Nacional, el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García hizo una visita especial a su padre, el mayor retirado Fabio Rafael Rodríguez Cruz, de 87 años, en su residencia de Moca.
El encuentro familiar estuvo cargado de simbolismo. En un momento que rápidamente llamó la atención, el nuevo director policial colocó su quepis sobre la cabeza de su padre y posteriormente ambos se fundieron en un abrazo.
Rodríguez Cruz, quien también perteneció a las filas de la Policía Nacional, respondió al gesto de su hijo con un saludo militar, protagonizando una escena que reflejó la estrecha relación de la familia con la institución y los valores del servicio.
Más allá del protocolo y los uniformes, la visita representó un reconocimiento a la figura paterna y a las enseñanzas que, desde sus primeros años, influyeron en la formación de Rodríguez García, especialmente en aspectos como la disciplina, el respeto y la responsabilidad.
El momento ocurre pocos días después de que el presidente Luis Abinader designara a Rodríguez García como director general de la Policía Nacional mediante el Decreto 558-26, emitido el 17 de agosto de 2026. La disposición también contempló su ascenso al rango de mayor general.
Rodríguez García asumió el cargo en sustitución del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, quedando desde entonces al frente de la institución responsable de la seguridad pública.
La fotografía junto a su padre refleja una faceta más personal del nuevo jefe policial: antes de ponerse al frente de la institución y asumir los retos de su nueva posición, regresó a Moca para encontrarse con quien también llevó el uniforme policial y que, durante décadas, representó una de sus principales referencias.
En ese hogar, el mayor general recibió de su padre un saludo militar y un abrazo que simbolizaron el respaldo familiar ante el inicio de una nueva etapa en su carrera.
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