Punta Cana.- Desde la tarde de este miércoles 26 de noviembre, locales y turistas comenzaron a recorrer, por primera vez, el nuevo y primer elevado de Punta Cana, una obra largamente esperada que ya está transformando la movilidad en el corazón del destino turístico más dinámico del Caribe.
Ubicado en el cruce Los Manantiales – Boulevard Turístico del Este, este paso a desnivel —construido desde abril por el Grupo Puntacana— marca un antes y un después para Verón-Punta Cana y todo el corredor que conecta hacia Bávaro y Santo Domingo. Para muchos residentes, ver los primeros vehículos atravesar el puente fue un momento casi simbólico: la señal de que el crecimiento que por años demandaba la comunidad comienza a tomar forma tangible.
Durante décadas, ese cruce fue sinónimo de tapones interminables, de desorden bajo el semáforo y de un tráfico que parecía no tener solución. Hoy, sobre ese mismo punto, se levanta una infraestructura que promete aliviar la presión vial en las dos direcciones: hacia Bávaro, rumbo a Santo Domingo y hacia Verón y Cabo Engaño.
El elevado cuenta con 900 metros de extensión total, sumando rampas y puente principal. Su diseño incorpora cuatro carriles —dos por sentido—, además de paseos interiores y exteriores que aportan seguridad y amplitud. Debajo del puente, el tránsito también fluye con un carril por dirección, asegurando continuidad incluso en horas de mayor movimiento.
Más allá del hormigón y el acero, esta obra representa progreso, alivio y esperanza para miles de personas que diariamente dependen de este corredor. Es el tipo de infraestructura que no solo mueve vehículos, sino que impulsa economías, mejora vidas y fortalece la identidad de una comunidad en constante evolución.
Con este primer elevado, Punta Cana demuestra que está lista para seguir creciendo, con una visión moderna, organizada y pensada para su gente. Hoy, el destino celebra un hito que muchos imaginaban, pero que pocos pensaron ver tan pronto hacerse realidad.