La Casa Blanca publicó este fin de semana en sus redes sociales un video antiguo en el que Nicolás Maduro, entonces en el poder, lanzaba un desafío directo a sus adversarios desde el Palacio de Miraflores.
La difusión del material se produjo horas después de que fuerzas militares de Estados Unidos capturaran al líder del gobierno venezolano y a su esposa, Cilia Flores, durante una operación ejecutada en territorio venezolano.
En el audiovisual, acompañado por música y gestos del presidente estadounidense Donald Trump, se escucha a Maduro decir: “Vengan por mí, aquí lo espero en Miraflores, no se tarde en llegar, cobardes”. El registro, que circuló originalmente en actos públicos del chavismo, fue resignificado por la Casa Blanca como parte del mensaje político tras la detención del gobernante.
Maduro enfrentará cargos federales
El video incluye además las primeras imágenes conocidas de la captura de Maduro, a quien se observa esposado, vestido con una sudadera gris y con los ojos vendados. También aparecen el secretario de Estado, Marco Rubio, y el presidente Trump, figuras centrales de la estrategia de Washington contra el narcotráfico en el Caribe y contra lo que la administración estadounidense ha descrito como redes criminales vinculadas al poder en Venezuela.
Tras la operación, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó a través de sus redes sociales los cargos que enfrentará Maduro ante tribunales federales. “Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos. Pronto enfrentará la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”, señaló la funcionaria.
Desde Mar-a-Lago, en Florida, el presidente Donald Trump afirmó que, con Maduro bajo custodia, su gobierno propone administrar Venezuela de manera temporal hasta que el país logre “una transición segura, adecuada y sensata”. Las declaraciones refuerzan la postura de Washington de mantener presión política, judicial y económica mientras se redefine el escenario de poder en Caracas.
Entretanto, en Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Maduro, apareció en cadena de televisión acompañada por altos funcionarios para denunciar lo que calificó como un “secuestro” de Maduro.
Rodríguez exigió su liberación inmediata y reiteró que, a su juicio, Maduro sigue siendo “el único presidente de Venezuela”, en medio de un clima de alta tensión política e incertidumbre institucional.