Verón-Punta Cana.- Este martes se cumple una semana desde la visita del general Pascual Cruz Méndez, director de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), a la zona de Verón-Punta Cana, donde encabezó un recorrido junto a su equipo para constatar de primera mano la problemática del tránsito que afecta diariamente a residentes, trabajadores y turistas de este polo turístico en constante crecimiento.
Durante su paso por la zona, el general Cruz Méndez ordenó un levantamiento preliminar para dar paso a un estudio más profundo que permita establecer medidas efectivas y sostenibles que ayuden a resolver, o al menos mitigar, los fuertes entaponamientos que se producen especialmente en las horas pico, en calles visiblemente estrechas y con escasa planificación vial.
¿Qué ha cambiado?
Una semana después, los agentes de la Digesett mantienen presencia en puntos estratégicos, guiando el flujo vehicular con mayor insistencia, sobre todo durante las mañanas y al final de la jornada laboral. Su presencia ha sido clave para aliviar en parte el caos habitual, pero la sensación entre los ciudadanos sigue siendo de incertidumbre.
La única mejora concreta y verificable hasta el momento ha sido el ajuste en los tiempos de los semáforos del cruce de Domingo Maíz, una intersección donde por años el tránsito ha sido un dolor de cabeza. Con esta modificación, se ha notado una mayor fluidez en los movimientos.
Sin embargo, la situación en la avenida Barceló sigue cuesta arriba. La vía continúa siendo un punto crítico de congestión, agravada por la alta densidad de vehículos, la falta de vías alternas y el crecimiento desorganizado del parque vehicular en la zona.
Cabe destacar que este domingo se llevó a cabo un operativo de alcoholimetría en Friusa, Bávaro, en el que resultaron detenidas siete personas por exceder los límites de alcohol permitido. No obstante, los resultados reflejaron que 27 personas dieron positivo al consumo de alcohol.
Levantamiento técnico
Hasta el momento, no se ha comunicado oficialmente el resultado del levantamiento técnico, ni se ha informado sobre un calendario de acciones concretas a desarrollar. No obstante, se espera que tanto la Digesett como el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) se mantengan activos y muestren interés genuino en aportar soluciones viables para una zona que representa uno de los principales motores económicos del país.
El reto de una ciudad que crece sin freno
El caso de Verón-Punta Cana no es aislado. Refleja una problemática nacional: el crecimiento acelerado de zonas urbanas sin una planificación vial coherente. Mientras la población, el comercio y el turismo aumentan, las calles siguen siendo las mismas, angostas y saturadas, sin una estructura adecuada para el volumen actual de tránsito.
La comunidad espera que esta visita no quede en el olvido y que el seguimiento a las acciones anunciadas se materialice en intervenciones integrales, que incluyan no solo la presencia de agentes y ajustes semafóricos, sino también la ampliación de vías, construcción de nuevas rutas, mejor señalización y campañas educativas para conductores.
Por ahora, la pregunta sigue en el aire: ¿y ahora qué?