Bávaro, Punta Cana.- Los muros divisores de concreto instalados en la avenida Barceló, en Bávaro, específicamente en el tramo comprendido desde la estación de combustible Total hasta Coco Loco, se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para conductores.
Para muchos ciudadanos, “ha sido más mala la cura que la enfermedad”, ya que aseguran que estas estructuras han provocado decenas de accidentes de tránsito desde su colocación.
La noche de este viernes se registraron dos nuevos incidentes, en los que un par de jeepetas, una de color vino y otra blanca, impactaron contra los muros, resultando con daños materiales.
Mientras algunos defienden la medida, alegando que contribuye a poner orden y controlar a conductores imprudentes, otros critican fuertemente su implementación. Señalan que el espacio se ha vuelto más estrecho, que los muros carecen de señalización adecuada y que la zona de Bávaro–Punta Cana necesita ampliación de vías, no reducción.
La situación continúa generando debate entre quienes priorizan el control del tránsito y quienes advierten sobre los riesgos que, según afirman, han aumentado en la transitada vía.