La Ceiba del Salado.– Un trágico accidente de tránsito terminó con la vida del niño haitiano Alis Eduin Bazil, de apenas dos años, quien fue atropellado por una motocicleta tipo buggie en la carretera que conduce desde La Ceiba hacia Los Hoyos del Salado, en dirección Oeste–Este.
El vehículo era conducido por un ciudadano colombiano de 60 años. Tras el impacto, el menor fue trasladado al hospital público de Verón, donde falleció mientras recibía atención médica.
El pequeño era hijo de Mackenson Bazil, también de nacionalidad haitiana.
El hecho vuelve a encender las alarmas sobre una problemática que las autoridades conocen, pero no han enfrentado con rigor: la presencia constante de niños muy pequeños pidiendo dinero y regalos a turistas en plena vía, especialmente en zonas donde circulan buggies y vehículos todoterreno a alta velocidad.
Pese a ser una situación denunciada por residentes y visitantes, no existe un control efectivo ni vigilancia que impida que menores de edad permanezcan en la carretera, exponiéndose a riesgos que hoy dejan una nueva y dolorosa víctima.
Este tipo de tragedias podría evitarse con la intervención de las autoridades locales, el fortalecimiento de la vigilancia y políticas reales de protección infantil en áreas turísticas donde el tránsito es intenso y peligroso.