Santiago.– Lo que parecía una tarde lluviosa más, se convirtió en tragedia para una familia del municipio de Tamboril, luego de que la joven Lisbeth Meléndez, de apenas 24 años, falleciera tras ser arrastrada por la crecida de la cañada del Calientísimo, en medio de un fuerte aguacero acompañado de intensas ráfagas de viento.
El lamentable suceso ocurrió alrededor de las 4:30 de la tarde de este domingo, cuando Meléndez intentó cruzar el afluente sin imaginar que la corriente, desbordada por las lluvias, se llevaría su vida.
Su cuerpo fue localizado horas más tarde por unidades de rescate de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos, quienes desplegaron un amplio operativo en la zona para dar con su paradero.
Las lluvias de la tarde no solo provocaron esta pérdida irreparable, sino que también causaron estragos en otras partes del sur de Santiago. La fuerza del viento derribó al menos siete árboles, además de letreros y estructuras metálicas, dejando varias vías bloqueadas y cables eléctricos esparcidos por el suelo.
Según informó el director provincial de la Defensa Civil, Francisco Arias, también se registró la crecida de las cañadas del Diablo y de Portezuela, cuyo desbordamiento afectó a varias familias en el sector Fracatán.
Mientras tanto, brigadas de emergencia, junto a técnicos de Edenorte, trabajaron durante varias horas para rehabilitar calles, restablecer el tránsito y devolver la electricidad a los sectores afectados.
Las autoridades hicieron un llamado urgente a la ciudadanía: no intentar cruzar ríos, arroyos o cañadas durante lluvias intensas, por más apremiante que sea la situación. Tragedias como la de Lisbeth pueden evitarse si se toman las medidas de precaución necesarias.