Verón-Punta Cana.- La designación del mayor general retirado Juan Manuel Méndez al frente del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) coloca sobre sus hombros el desafío de enfrentar una serie de retos acumulados en materia de tránsito y movilidad en Verón-Punta Cana, uno de los principales polos turísticos del país y una zona que, además, atraviesa una etapa clave de planificación territorial.
En el caso particular de Verón-Punta Cana, los retos adquieren una dimensión especial debido al acelerado crecimiento de la zona y a la transformación que experimenta actualmente el distrito.
Un destino turístico en transformación
Verón-Punta Cana se encuentra en una fase importante de transición con la propuesta del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), actualmente en proceso de socialización, que busca establecer las bases para organizar el crecimiento urbano y definir criterios para el desarrollo futuro del distrito.
En este escenario, el tránsito y la movilidad representan uno de los principales desafíos, debido al crecimiento poblacional, turístico y comercial que ha experimentado la zona durante los últimos años.
La implementación de las nuevas directrices de ordenamiento territorial deberá guardar relación con la planificación vial y las estrategias de movilidad, de manera que el desarrollo de nuevas áreas urbanas y comerciales esté acompañado de soluciones que permitan reducir la presión sobre las principales vías.
Más señalización para una zona que no deja de crecer

Uno de los retos que tendrá el nuevo director del INTRANT será mejorar y ampliar la señalización vial en Verón-Punta Cana.
En distintos puntos del distrito persisten reclamos relacionados con la falta, deterioro o poca visibilidad de señales de tránsito, situación que puede generar confusión entre conductores, residentes y turistas que utilizan diariamente las vías de la zona.
La instalación de señales más visibles y estratégicamente ubicadas, junto con el mantenimiento de las existentes, podría contribuir a mejorar la seguridad y orientar de manera más efectiva a quienes circulan por el destino turístico.
Buscar vías alternas para descongestionar el tránsito

El crecimiento de Verón-Punta Cana también ha elevado la presión sobre corredores como la avenida Barceló, el Boulevard Turístico, la avenida Estados Unidos, la avenida España, la carretera Verón-La Otra Banda y otras vías de conexión.
Ante este panorama, otro de los desafíos será identificar y desarrollar alternativas que permitan distribuir mejor el flujo vehicular y evitar que determinados puntos continúen concentrando grandes cantidades de vehículos durante las horas de mayor circulación.
La búsqueda de nuevas conexiones, rutas alternativas y soluciones de movilidad deberá formar parte de una estrategia integral que contemple tanto el tránsito cotidiano de los residentes como el movimiento de turistas y trabajadores.
Fiscalización de vehículos pesados

El tránsito de vehículos pesados constituye otro punto que demanda atención en la zona turística.
La circulación de camiones y otros vehículos de gran tamaño por determinados corredores puede contribuir a la congestión y aumentar los riesgos de accidentes, especialmente cuando coinciden con horarios de mayor flujo vehicular.
En ese sentido, una fiscalización más efectiva, acompañada de una revisión de horarios, rutas y condiciones para la circulación de estos vehículos, podría contribuir a mejorar la movilidad.
Semáforos: una infraestructura que pide modernización

La actualización de los sistemas semafóricos representa igualmente uno de los pendientes en materia de tránsito en Verón-Punta Cana.
Algunos de los dispositivos instalados en la zona turística presentan signos de obsolescencia y requieren ser sustituidos o modernizados para responder a las actuales necesidades de circulación.
La incorporación de sistemas inteligentes de control del tráfico permitiría, además, mejorar la sincronización de los semáforos y adaptar su funcionamiento a los cambios en el flujo vehicular.
El reto de ordenar el tránsito de motocicletas

Las motocicletas representan una parte importante del tránsito diario en Verón-Punta Cana y, al mismo tiempo, uno de los principales desafíos en materia de seguridad vial.
La circulación sin casco protector, la falta de documentación, maniobras peligrosas y el incumplimiento de las normas de tránsito son situaciones que requieren una fiscalización permanente.
El reto para el INTRANT y las demás instituciones vinculadas al tránsito será avanzar hacia una mayor organización de este sector, promoviendo el cumplimiento de las normas sin perder de vista la realidad de miles de trabajadores que utilizan motocicletas como principal medio de transporte.
Una gestión que llega en un momento clave
La llegada de Juan Manuel Méndez al INTRANT se produce en un momento en que Verón-Punta Cana busca definir cómo organizar su crecimiento para los próximos años.
El proceso de socialización del Plan de Ordenamiento Territorial abre precisamente una oportunidad para conectar la planificación urbana con las políticas de movilidad, de modo que las soluciones al tránsito no sean únicamente respuestas a problemas existentes, sino parte de una visión de desarrollo a largo plazo.
Para el mayor general retirado, uno de los principales desafíos será lograr que las medidas de tránsito y transporte respondan al crecimiento acelerado de una zona que cada día moviliza a residentes, trabajadores, turistas y miles de vehículos.
En Verón-Punta Cana, por tanto, la expectativa no solo estará puesta en la fiscalización, sino también en la capacidad de diseñar soluciones que permitan ordenar, modernizar y preparar la movilidad de uno de los territorios de mayor crecimiento del país.
21 años de trayectoria en el COE
La llegada de Juan Manuel Méndez al INTRANT representa también un cambio importante en su trayectoria de servicio público. El mayor general retirado viene de desarrollar durante 21 años una labor al frente del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), institución desde la que alcanzó amplio reconocimiento por su trabajo en la coordinación de respuestas ante fenómenos naturales, emergencias y situaciones que han requerido la articulación de diferentes organismos del Estado.
Su experiencia en la gestión de emergencias, coordinación interinstitucional y manejo de situaciones de alta complejidad constituye ahora parte del perfil con el que asume la conducción del INTRANT.
Tras más de dos décadas vinculado al COE, Méndez enfrenta un escenario distinto, pero igualmente marcado por la necesidad de coordinación, planificación y capacidad de respuesta: organizar el tránsito y mejorar la movilidad en un país que enfrenta importantes desafíos en materia de seguridad vial.

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