Higüey, La Altagracia. – La tragedia que estremeció al sector Los Platanitos llegó a su desenlace más doloroso. Ricardo Mejía, el hombre que fue rociado con gasolina y prendido en fuego presuntamente por su pareja sentimental, falleció este miércoles tras varios días debatiéndose entre la vida y la muerte.

El suceso, ocurrido la madrugada del pasado sábado, ha dejado consternada a toda la comunidad higüeyana, que no sale del asombro ante la crueldad del hecho.
Mejía, quien trabajaba como chofer de transporte turístico, permanecía ingresado en un centro de salud de Santo Domingo, con quemaduras de segundo y tercer grado que cubrían cerca del 70 % de su cuerpo. Pese a los esfuerzos médicos, su cuerpo no resistió el daño.
Horas antes de su fallecimiento, el Tribunal de Atención Permanente del Distrito Judicial de La Altagracia había impuesto tres meses de prisión preventiva contra Yoselin Ávila Carpió, señalada como la autora del ataque. La medida deberá cumplirla en la Cárcel Pública de Mujeres, ubicada en el cuartel policial de la calle Colón, en Higüey.

De acuerdo con las investigaciones preliminares, la tragedia se originó tras una acalorada discusión cuando Mejía regresaba de su jornada laboral. Allegados aseguraron que la relación estaba marcada por celos y constantes conflictos, y describieron a Ávila Carpió como una mujer “posesiva y agresiva”.
El caso ha generado indignación y tristeza en la comunidad, donde familiares y amigos del fallecido exigen justicia y una condena ejemplar.
Las autoridades confirmaron que, tras la muerte de Mejía, el expediente será recalificado como homicidio voluntario, por lo que el proceso continuará bajo esa nueva tipificación penal.