El gobierno de España desplegó efectivos del ejército en su ciudad autónoma de Ceuta, ubicada en el norte de África, para garantizar la seguridad tras la entrada de más de 50.000 migrantes por tierra y mar en las últimas 24 horas procedentes de Marruecos.
Las autoridades españolas confirmaron la muerte de al menos 43 personas por ahogamiento, aunque se cree que la cifra podría aumentar en las próximas horas a medida que se recuperan cuerpos del mar.
Del total de personas que cruzaron, unas 7.000 son menores de edad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó Ceuta este viernes y declaró: «Lo que ha sucedido es una violación de la integridad territorial de España y de las fronteras de una ciudad española».
Sánchez, quien culpó a las mafias de «engañar a muchos jóvenes», agradeció la cooperación de Marruecos para que se materialice «cuanto antes» la repatriación de los migrantes.
El Ministerio del Interior de España informó que unas 25.000 personas ya regresaron a territorio marroquí este viernes.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta había pedido ayuda urgente a Madrid ante esta nueva ola migratoria.
Fuente: EFE