Las autoridades de España desarticularon una presunta organización criminal vinculada a la banda Dominican Don’t Play (DDP), señalada de operar un laboratorio clandestino de drogas sintéticas con capacidad para producir y distribuir hasta cinco millones de pastillas cada semana.
La intervención, realizada por la Policía Nacional en Madrid, culminó con el arresto de seis personas, de las cuales cinco fueron enviadas a prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones por su presunta participación en una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes.
Según el informe oficial, las pesquisas comenzaron a inicios de este año tras detectar a un individuo presuntamente relacionado con una red internacional dedicada a la fabricación y comercialización de drogas sintéticas. Con el paso de los meses, los investigadores identificaron una estructura con funciones definidas que incluía responsables de las finanzas, la producción química, la logística y la distribución de las sustancias ilícitas.
El operativo fue ejecutado el pasado 28 de abril, cuando los agentes interceptaron a varios de los sospechosos cerca de un hotel en Madrid, donde supuestamente realizarían una entrega de droga. En el procedimiento fueron ocupadas dos maletas con 65,000 pastillas de MDMA, con un peso aproximado de 23 kilogramos, además de 32 kilogramos de ketamina.
Posteriormente, las autoridades allanaron varias viviendas en Madrid, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. En uno de los inmuebles localizaron un laboratorio equipado para la elaboración de distintas drogas sintéticas.
Durante los registros también fueron incautadas pastillas de 2C-B, 146 gramos de LSD, dinero en efectivo superior a los 34,000 euros, básculas de precisión, teléfonos celulares, relojes de lujo, un machete, dos armas tipo airsoft, un dispositivo táser, municiones calibre 9 milímetros y tres vehículos que presuntamente eran utilizados por la organización.
La Policía Nacional indicó que la investigación permitió establecer la presunta relación de esta estructura con la banda Dominican Don’t Play, grupo con presencia en distintas ciudades de España. Las autoridades consideran que la capacidad operativa de la red representaba uno de los mayores riesgos por el volumen de drogas sintéticas que podía colocar en el mercado.
El caso permanece bajo investigación para determinar si existen otros implicados y posibles conexiones de la organización en diferentes zonas del territorio español.