Siguiendo los pasos de sus padres, la princesa Leonor llega a una nueva escala en Santo Domingo, la capital de la República Dominicana, cuando su singladura de seis meses a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano está ya cercana a su conclusión. La guardiamarina Borbón toma así el relevo de su padre, el rey Felipe , que estuvo en el país hace apenas unos días para participar en la clausura del XXIX Congreso Mundial del Derecho. Y también de la reina Letizia, que lo visitó por última vez en 2018 como parte de su tercer viaje de cooperación.
Leonor y sus compañeros de tripulación llegan a Santo Domingo tras dejar atrás dos puertos colombianos, Cartagena de Indias y Santa Marta, y cruzar el Canal de Panamá, poco después de protagonizar un emotivo reencuentro con su madre . Tras esta escala tan solo quedará una más en Nueva York, donde probablemente se volverá a reunir con otro miembro de la familia real. En este caso será su abuela, la reina Sofía, quien la reciba en la Gran Manzana.
Pero antes la princesa podrá disfrutar en la isla caribeña de impresionantes lugares de interés histórico que constituyen un atractivo contrapunto a las famosas playas dominicanas y la popular Punta Cana. Su barrio colonial presume de docenas de maravillosos edificios antiguos y un espectacular emplazamiento junto al río Ozama. La capital también cuenta con una vibrante escena foodie y una animada vida nocturna, además de disponer de una gran oferta cultural, con dos magníficos museos, el Museo del Hombre Dominicano y el Museo Prehispánico, dedicados a preservar los artefactos de la civilización taína que prosperó aquí antes de la llegada de Colón.