Cinco días después de los devastadores terremotos que golpearon Venezuela, un nuevo sismo volvió a generar alarma la mañana de este lunes 29 de junio. El movimiento telúrico se sintió con fuerza en Caracas y en el estado La Guaira alrededor de las 7:00 a. m. (hora local), provocando que cientos de personas salieran apresuradamente de sus hogares mientras persiste el temor por la intensa actividad sísmica.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que el sismo alcanzó una magnitud de 4,6 y tuvo su epicentro a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado La Guaira. Por su parte, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud de 4,2, con una profundidad de apenas 2,9 kilómetros y un epicentro ubicado a 10 kilómetros al este de La Guaira, una de las zonas más devastadas por los terremotos del pasado 24 de junio.

Se trata del temblor de mayor intensidad registrado desde el doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió al país en menos de dos minutos el miércoles pasado. “Se sintió bastante”, relató a la AFP Isamel Díaz, residente de La Guaira.
La nueva sacudida ocurre en momentos en que equipos de rescate venezolanos e internacionales continúan las labores de búsqueda entre los escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes, pese a que ya transcurrieron las primeras 72 horas, consideradas cruciales en este tipo de emergencias. Mientras las autoridades aún no ofrecen un balance oficial de desaparecidos, estimaciones de la ONU indican que cerca de 50.000 personas continúan sin ser localizadas. El número provisional de fallecidos ya se aproxima a las 1.500 víctimas.