Caracas, Venezuela.– Un llamativo fenómeno captó la atención de miles de personas la tarde de este martes 30 de junio, cuando el cielo sobre Caracas se tornó de un intenso color rojo, pocos días después de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron al país el pasado 24 de junio.
Las imágenes, difundidas rápidamente en redes sociales, despertaron todo tipo de reacciones e incluso especulaciones entre los ciudadanos, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate tras el desastre que ha dejado cerca de 2,000 fallecidos.
No obstante, especialistas explicaron que el inusual paisaje corresponde a un fenómeno atmosférico conocido como candilazo, el cual suele presentarse durante atardeceres con condiciones específicas en la atmósfera y no está relacionado con la actividad sísmica.
De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, el candilazo es un arrebol crepuscular, es decir, la intensa coloración rojiza o anaranjada que puede adquirir el cielo al caer la tarde.
El meteorólogo José Miguel Viñas, consultor de la Organización Meteorológica Mundial, explica que este efecto se produce cuando la luz del Sol al atardecer atraviesa una capa de nubes y partículas suspendidas en la atmósfera, provocando una mayor dispersión de los colores de longitud de onda corta, como el azul y el violeta, mientras predominan los tonos rojos y anaranjados.
Asimismo, el portal especializado Ecología Verde señala que durante el amanecer y el atardecer los rayos solares recorren una mayor distancia dentro de la atmósfera terrestre. En ese trayecto, las partículas presentes en el aire dispersan con mayor facilidad los colores fríos, permitiendo que las tonalidades cálidas lleguen con mayor intensidad a la superficie, creando el característico cielo rojizo.
Aunque el impresionante espectáculo visual generó inquietud entre algunos ciudadanos debido al contexto que vive Venezuela, los expertos insisten en que se trata de un fenómeno completamente natural y frecuente bajo determinadas condiciones meteorológicas.